dolinas, lagunas y humedales

La karstificación de los terrenos secundarios y los regímenes hídricos ha provocado en la comarca del Alto Tajo la aparición de gran número de grutas subterráneas, depresiones, simas y dolinas. Las lagunas y los navajos son muy abundantes en el Señorío de Molina, sobre todo en el noreste de la comarca lindando con Aragón. En el Alto Tajo el agua ha perforado mayormente la roca creando grutas y simas, pero existen algunos ejemplos de dolinas en sus parajes. Como ocurre en el resto de la zona, la mayoría de éstas suelen estar vacías en las épocas secas del año; sin embargo dos casos destacan con aguas permanentes durante todo el año:



La laguna de la Parra o de Taravilla se sitúa en pleno corazón del parque natural, en una terraza sobre la orilla derecha del río Tajo, cerca del salto de Poveda y entre las localidades de Poveda de la Sierra y Taravilla. Es una dolina cárstica de aguas permanentes que o bien descienden de las montañas circundantes o bien salen a la superficie en forma de manantial.



Los prados húmedos de Torremocha del Pinar constituyen una microrreserva de 11 ha. de pequeños humedales que albergan una importante población de helechos ophioglossum azoricum.

Otros ejemplos se pueden encontrar en los montes Universales entre los ríos Oceseca, Tajo y Cabrillas, donde algunas fuentes de agua se conforman en pequeñas lagunas o navajos. Son de pequeño tamaño y en la mayoría de los casos se encuentran secas gran parte del año.

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Destaca la laguna de Salobreja, cerca de Orea, que retiene agua durante todo el año.

En otros casos, las lagunas son los restos de alguna antigua mina de caolín que ha permanecido allí una vez abandonada la mina; es el caso de la balsa de Villanueva, cerca de Villanueva de Alcorón.

(ver artículo de este blog sobre "caolín -sangre blanca del Alto Tajo" )